El Liceo Digital


          H I S T O R I A

MITOLOGÍA GRIEGA

LA MITOLOGÍA.
La mitología | Origen del mundo y de los hombres | El Olimpo de los dioses | La corte olímpica Los héroes

LOS DIOSES GRIEGOS
Zeus | Pallas Atenea | Apolo | Artemisa | Hermes | Ares | Afrodita | Eros | Hades


LA MITOLOGÍA GRIEGA.

Punto rojo Los mitos constituyen explicaciones imaginarias de ciertas cuestiones que aparecen a los hombres como inexplicables desde el ángulo de sus razonamientos. Todos los pueblos primitivos, así que alcanzaron cierto grado de inquietud primaria acerca de la explicación de los fenómenos de la realidad, han tenido la tendencia a asimilar cosas, animales y fenómenos de la naturaleza, con la propia condición humana; dotándolos de los dones de la palabra, de la capacidad de reproducirse, de hacer el bien o el mal; y han poblado el universo de seres sobrenaturales, semejantes a los hombres por sus caracteres exteriores, pero superiores en sus fuerzas, dotados de las mismas virtudes y defectos pero en un grado superlativo, y con facultades mágicas.

Seguramente, la imaginación de los griegos primitivos no ha de haber sido muy diferente de aquella de otros pueblos que, en tiempos contemporáneos a ellos, o posteriores, alcanzaron ese grado de evolución intelectual que suscita las curiosidades acerca del origen y el sentido de la vida y de la muerte, del “antes” y del “después” de la vida de cada individuo; el temor por las catástrofes naturales como el rayo o el terremoto, o la ansiedad por el éxito de las cosechas.

Punto rojoSin embargo, por circunstancias que tienen ellas mismas su parte de misterio, los antiguos griegos, desde la época homérica que se sitúa alrededor del Siglo XII A.C., habían alcanzado un grado de civilización que los llevó a construirse explicaciones de todos esos fenómenos organizadas en torno a complejas historias y relacionamientos, en los cuales se insertan los rasgos de la conducta humana y sus valoraciones morales, conformadas por episodios en que la religión es protagonizada por múltiples dioses vinculados entre ellos y también con los hombres.

Las “historias” que conformaron la mitología de Grecia antigua han sido, por otra parte, fuente inagotable de argumentos para la literatura y otras formas del arte y de la cultura de toda la humanidad ulterior; refirmando el hecho indiscutible de que en la Grecia antigua parece haberse logrado el extraordinario fenómeno de desarrollo intelectual de la raza humana que los llevó, ya en su tiempo, a identificar prácticamente todas las cuestiones esenciales del ser y la conducta del hombre, y a establecer en ellas pautas de valor que han resultado casi inamovibles a lo largo de los siglos.

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LOS ORÍGENES DEL MUNDO Y DE LOS HOMBRES.

Punto rojoEl origen del mundo, la tierra, el cielo, los océanos, los cuerpos celestes particularmente el sol y la luna, el agua, la atmósfera y todo lo que constituye el ambiente que circunda la vida de los hombres - como de los hombres mismos - había de ser naturalmente la primera y principal cuestión necesitada de una explicación.

La propia percepción de la existencia de un orden dotado de cierta lógica en los hechos de la naturaleza, llevó a concebir la idea opuesta, el “caos” en que, en un espacio ilimitado, se encuentra una materia en estado inerte y totalmente desorganizado.

Punto rojoDel caos surgió Gea, “eterno e inquebrantable sustento de todas las cosas”, diosa de la tierra; y Eros, príncipe del amor y de la creación, símbolo de la fuerza de atracción que lleva a los elementos a unirse para engendrar la vida.

En el “génesis” de la mitología griega, al contrario de la concepción hebrea de la Biblia, la creación no es resultado de la voluntad de un único dios superior, sino que lo es de la unión de todos los seres bajo la influencia del amor, Eros. Gea engendra sucesivamente a Urano (el Saturno romano y latino) que es el cielo estrellado, morada de los inmortales; y Pontos, que representa a la vez el abismo de los mares y la altitud de las grandes montañas.

Punto rojoUnida a su propio hijo Urano, Gea engendra luego a Océano, las grandes aguas, a Cronos personificador del tiempo; y a los gigantescos Cíclopes, dotados de un cuerpo enorme, cincuenta cabezas y cien brazos, verdaderos demonios de la oscuridad que entran en combate con su padre Urano que los precipita en las entrañas de la tierra.

Entonces, Gea enfurecida acude a Cronos, quien pone fin al reino de Urano. Al reino de la noche, Urano, sucede el reino del día Cronos. Gea y sus descendientes han dado a luz además a una enorme cantidad de divinidades que personifican múltiples fuerzas naturales: Thanatos, la muerte; Hipnos, el sueño; el grupo de los Sueños; Némesis, la venganza; la Vejez, la Discordia, el Fraude y muchas otras Alegorías, que son expresiones de los sentimientos y circunstancias de la vida de los seres humanos, que están por hacer su aparición en ese escenario.

Cronos se une a su hermana Rhea, y engendra a Hera, Hades, Poseidon y Zeus, que está llamado a ser el rey de los dioses y de los hombres. Pero, temeroso de que sus hijos pudieran amenazar su reino como él destruyó el de su padre Urano, Cronos devora a sus hijos; si bien su madre Rhea logra salvar a Zeus aprovechando las sombras de la noche, llevándolo a la Isla de Creta, en la cumbre del monte Ida, donde lo esconde en la profundidad de una caverna. Entretanto presenta a Cronos una gran piedra como si fuera el hijo, que él devora de inmediato.

Punto rojoZeus crece en la selva, amamantado por la cabra Amalté. Ya adulto, busca a su padre Cronos a quien obliga a vomitar a sus hermanos y lo expulsa, arrojándolo a lo más profundo del universo, en la región que se extiende debajo de la tierra y de los mares.

Luego Zeus fija su residencia en el monte Olimpo, y unido a su hermana Hera comienza su reinado en una corte poblada por sus otros hermanos y numerosos dioses. Sin embargo, tropieza con rivales, como los Titanes, otros hijos de Gea y Urano, que habitan en el monte Otris. Los Titanes tratan de escalar el monte Olimpo; pero no pueden resistir a Zeus que posee el arma de los rayos, con los cuales los arroja en los abismos de Tartaria, donde trescientas enormes piedras aseguran que jamás podrán salir. Lo cual simboliza el territorio abrupto de Grecia.

Finalmente, Zeus triunfa también sobre sus últimos adversarios, Tifón, el demonio de los huracanes, y los cuatro gigantes Encelado, Hiperbios, Efialto y Polibotos, hijos también de Gea y Urano, que son encadenados bajo el Etna y otros volcanes donde no cesan de gemir y agitarse, dando así explicación a los numerosos temblores de tierra en Grecia y a las fumarolas de los volcanes.

Punto rojoEs de este modo que el orden sucede al caos, y las fuerzas desorganizadas de la naturaleza quedan sometidas a un inteligencia superior.

Zeus manda modelar en arcilla la figura de Pandora, la primer mujer, que es entregada al dios Epimeteo y de cuya unión nace el género humano. La primera generación de los hombres vivió en una Edad de Oro, en que conviven con los dioses, no tienen ansiedades, fatigas ni dolores, conservando permanentemente el vigor de sus cuerpos sin los achaques de la vejez; y pudiendo disponer de abundantes alimentos ofrecidos espontáneamente por la tierra. Gozaban de completa felicidad, y si bien eran mortales - al contrario de los dioses - la muerte les sobrevenía como el sueño. Los primeros hombres que murieron, fueron convertidos por Zeus en genios benéficos que vigilaban a los vivos, observaban su conducta y premiaban sus virtudes.

La segunda generación humana, en cambio, vivió en una Edad de Plata, pero fueron seres bastante inferiores a los primeros. Eran holgazanes, y padecían una permanente estupidez infantil. Pero Prometeo, hijo de uno de los Titanes y también titán, robó a Zeus el fuego que estaba reservado exclusivamente a los inmortales, y lo entregó a los hombres como emblema del progreso interminable. Así los hombres abandonaron su permanente quietud, pudieron salir de las cavernas y defenderse de los rigores del invierno, fundieron y forjaron los metales y de ese modo iniciaron el camino de su permanente mejoramiento.

Punto rojoA la edad de la plata sucedió la Edad del Bronce, en la cual los hombres, convertidos en seres robustos y violentos, poseedores de armas de bronce, dejaron de lado a los dioses y ya no les rindieron honores. Iracundo, Zeus lanzó a Prometeo a la cumbre del Cáucaso, donde un águila se comió su hígado y desencadenó sobre la humanidad las aguas del Diluvio. Todos los hombres perecieron, excepto Deucalion, hijo de Prometeo y de su esposa Pirra quien, cuando las aguas se retiraron, se granjeó el perdón de Zeus mediante honores y sacrificios, y obtuvo el perdón y la resurrección para la raza humana.

Pero no terminaron allí las tribulaciones de la raza humana. A la Edad del Bronce siguió la Edad del Hierro, en la que aún nos encontramos; aunque todavía los hombres cuentan con la llama divina que les diera Prometeo, como medio de superar la adversidad, y gracias a lo cual, algún día un hombre logrará igualarse a los dioses y devolver a los hombres a la Edad de Oro.

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EL OLIMPO DE LOS DIOSES.

Punto rojoDestronado Cronos y vencidos los Titanes, Zeus pudo ejercer todo su poder. Instalado en el Olimpo, la montaña más alta de Grecia, fijó allí la morada de los inmortales. Poseidon, Hera, Demetrios, Hades, eran como él hijos de Cronos y Rhea. Otros como Athenea, Apolo y Artemisa, eran sus hijos o nietos. Todos formaban una verdadera ciudad organizada en correspondencia con la organización política de las ciudades griegas.

Los dioses tienen cuerpos humanos, pero más grandes y fuertes, más hermosos y no les alcanza la vejez ni la muerte. Se alimentan de ambrosía, y pueden metamorfosearse, cambiando de apariencia, a su voluntad. Como los hombres, piensan y tienen ideas, aman, odian; tienen envidia, celos y padecen dolores. No se caracterizan por ser imparciales ni justos; sino que hacen objeto de su cólera a los mortales que los ofenden.

Punto rojoHay doce dioses que son considerados superiores a los demás. Son los “grandes dioses”, que predominantemente han ingresado a nuestra cultura con sus nombres latinos más que con los griegos, debido a que los romanos fueron instruídos en las disciplinas de las letras y las artes por los propios griegos que sometieron, y unificaron sus dioses propios con los de Grecia clásica.

Nombre griego

Nombre latino

Fuerza e idea

Atributos

   Zeus

   Jupiter

   Todos los poderes

   Aguila, cetro, rayo

   Hera

   Junon

   Cielo, matrimonio

   Pavo

   Atenas

   Minerva

   Luz, inteligencia

   Lechuza, olivo

   Apolo

   Febo

   Sol, artes y letras

   Arco, lira

   Artemisa

   Diana

   Luna, castidad

   Ciervo

   Hermes

   Mercurio

   Lluvia, elocuencia

   Rueda alada

   Efestos

   Vulcano

   Volcanes, industria

   Martillo, yunque

   Hestia

   Vesta

   Hogar

   Fuego sagrado

   Ares

   Marte

   Tormenta, guerra

   Casco y lanza

   Afrodita

   Venus

   Amor, belleza

   Paloma

   Demetrios

   Ceres

   Tierra, fecundidad

   Remo, hoz

   Poseidon

   Neptuno

   Mar, cólera

   Tridente, caballo

Punto rojoZEUS.

Padre omnipotente de los dioses y los hombres, sus poderes solamente están limitados por la Moira (el destino). Extrae el bien y el mal de dos recipientes situados frente a su trono. Es a la vez el dios del trueno y de la luz, de las nubes y las lluvias. También es el dios de la justicia, de la bondad, del juramento, de la hospitalidad, de la amistad y de la patria griega. A medida que el pensamiento griego evolucionó hacia formas más elevadas, Zeus fue aumentando de importancia y convirtiéndose en el dios de todos los atributos, en forma similar al Jehová de los judíos o el Dios de los cristianos, como esencia suprema y símbolo único de la divinidad.

Pero no obstante, Zeus es propicio a las debilidades humanas, y se mezcla en aventuras; especialmente de infidelidad hacia su esposa la virtuosa Hera. Zeus desposa sucesivamente a Melissa, diosa de la ciencia, Mnemosina (la memoria), Temis, la ley que da nacimiento a Diké, la justicia; Irene, la paz. De su unión con Leto (la noche) nacieron a la vez Apolo y Artemisa, los rayos del sol y los de la luna.

Algunos mitos sobre Zeus han sido evidentes intentos de justificar orígenes nobiliarios o ascendencias divinas. En Esparta se sostenía que Zeus, metamorfoseado en un cisne, se había unido a Leda, hija de Testios rey de los Etolios; y que Leda dio a luz los mellizos Castor y Pollux, y a Helena, la más bella, heroína de la guerra de Troya. En Argos, Io, hija de Inakos, se entregó al amor de Zeus; por lo cual Hera, furiosa, metamorfoseó a Io transformándola en una ternera permanentemente perseguida por un tábano que la obligó a huir por sobre el Bósforo hacia Egipto, donde recuperó su figura y se convirtió en esposa del rey. En las costas fenicias, la joven Europa, hija de Fénix, es raptada por Zeus transformado en un toro que la transporta a Creta, donde tienen a Sarpedon, muerto en el sitio de Troya, Radamante y Minos, que junto con Aqueo se convierten en jueces supremos de los infiernos. En Beocia, Zeus conoce a Semele, hija de Cadmos, de quien nace Dionisos, el Baco de los romanos. De los amores de Zeus con Alcmene, hija de Anfitrion, a quien Zeus se presenta bajo la forma de su esposo, dan nacimiento a Heracles, el Hércules latino.

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Punto rojoPALLAS ATENEA.

Es la hija preferida de Zeus. No nació de una mujer, sino que fue creada como una luz brillante, que emergió de la frente de su padre. A la vez diosa de la guerra y de la paz, acude según los casos a emplear la violencia o la inteligencia creadora. En la Ilíada, su valentía calmosa y reflexiva la distingue de su hermano Ares, dios del furor ciego. En las guerras médicas, es ella que guía a la flota griega menos poderosa que la persa, y le confiere el triunfo gracias a la habilidad. Se le dan otros nombres: Promakos, la que combate con razón; Nikiforos, la que conduce a la victoria; Polias, cuyo brazo poderoso vela sobre las ciudades.

Atenea tiene otras virtudes. Ha inventado el horno del alfarero y la escuadra del carpintero. Enseñó a los hombres a someter los bueyes al yugo, y atarlos al carromato; a plantar y cultivar los olivos, y a navegar las aguas en buques. La mujer aprendió de ella el arte de hilar y de bordar; y es ella, como Agoraia, la que inspira la elocuencia de los oradores y el buen sentido de los ciudadanos en las asambleas. Es la virgen Parthenos, cuyo corazón es insensible a los deseos del amor; para abrigar cuya estatua los atenienses construyeron sobre el Acrópolis el templo del Parthenon y en cuyo honor se hacían los desfiles en las fiestas Panateneas representados en los frisos de los caballeros tallados por Fidias en su templo.

Atenea representa como ninguna otra los recursos de la inteligencia helénica; su permanente curiosidad, sus constantes investigaciones, su empleo de la razón y la claridad de las explicaciones, que han sido origen de casi todas las ideas, reflexiones y expresiones más maravillosas del pensamiento humano.

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Punto rojoAPOLO.

También hijo de Zeus, siendo imagen del Sol, causó gran dolor a su madre Leto (la Luna) en su nacimiento. Hera, celosa, trató de retener junto a ella a Elitia, diosa de los niños, para que Apolo no naciera; pero Iris, la mensajera de los dioses, deshizo los hechizos de Hera y permitió que Elitia llegara junto a Leto en la isla de Delos. Cuando Apolo nació, Temis depositó en sus labios unas gotas de ambrosía y le permitió ascender en el cielo. Pero de todos modos, Apolo debe luchar permanentemente contra las nubes que oscurecen su brillo, y el invierno que atenúa su calor. En otoño, se refugia voluntariamente en la región de las Hiperboreales, pero retorna cada privamera en un carro tirado por cisnes.

Todos los frutos de la tierra reciben la acción de Apolo, que les hace germinar y también los destruye; es a la vez responsable de la peste de diezma los animales y los hombres, como de su recuperación. De él, su hijo Esculapio recibe el don de curar todos los males, la medicina del cuerpo y del alma. Es inspirador del arrepentimiento que reconcilia a los culpables con los hombres y los dioses.

Es también Apolo el dios de la música. Sosteniendo en sus brazos una cítara, preside el coro de las Musas, cuya inspiración reciben tanto los músicos como los poetas; y además en los diversos oráculos de Grecia, sobre todo en el de Delfos, transmite las profecías a las Sibilas.

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Punto rojoARTEMISA.

La Diana latina, hermana de Apolo, e hija de Leto también, es la Luna, la forma femenina de su hermano el Sol. No conoce el amor ni el matrimonio, reina en los bosques y las montañas recorriendo por las noches las llanuras de Arcadia donde, rodeada de ninfas, se convierte en Diana cazadora.

Al mito de Artemisa se une el mito de Hecate, otra personificación de la Luna, velada de vapores cuya cara rojiza a veces logra penetrar entre las nubes para asustar a los hombres. Ella es reina de los caminos, de las calles de las ciudades, de los patios y de los cementerios. Es la diosa de los espectros, de las invocaciones infernales, el nombre que pronuncian los magos en sus conjuras y encantamientos.

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Punto rojoHERMES.

Hijo de Zeus y de la ninfa Maia, es la personificación del viento; y dios de los ladrones. Escapó subrepticiamente de su cuna, y sustrajo las 50 terneras más hermosas, en las montañas del Pireo, para formar el rebaño de los dioses; provocando con ello una gran cólera de Apolo que era su guardián. Pero Hermes inventó un nuevo instrumento musical, construído con una caparazón de tortuga y cuerdas hechas con nervios de corderos, la Lira, con cuyos sonidos armoniosos logró calmar la ira de Apolo apenas los escuchó. Los hermanos se reconciliaron así: Apolo se dedicó a tocar la lira, y Hermes a cuidar las terneras celestiales.

A la vez dios de los ladrones y de los pastores, Hermes se convirtió en el mensajero de Zeus y teniendo en su mano una vara mágica, calzado con sandalias aladas, atraviesa el espacio en instantes. Siempre en movimiento, se convirtió por lo tanto en el dios de los viajeros. De ser dios de los ladrones y de los viajeros, se convirtió también en el dios de los negocios, atribuyéndosele ser el inventor de las medidas, de los pesos, de las balanzas.

El don de persuadir y convencer propio del buen negociante, lo condujo a ser el dios de la elocuencia; y por sus atributos de vigor y agilidad, se convirtió en el ideal de los efebos, los jóvenes griegos dedicados a la gimnasia. La estatua de Hermes realizada por Praxíteles, descubierta en el estadio de Olimpia, representa ese ideal donde se combinan armoniosamente la gracia y el vigor.

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Punto rojoARES.

Marte para los romanos, original dios de las tormentas rapidamente pasó a ser el dios de la guerra. Amante del combate en sí mismo, su cortejo lo forman Enio, destructora de las ciudades; Eris la discordia; Deimos, el temor; Fobos, el espanto y las Keres, los sombríos genios de la muerte.

Siendo la brutalidad irracional muy poco afín al espíritu griego, inclinado a la mesura y la inteligencia, Ares tuvo un lugar secundario en el culto griego. Los propios inmortales - exceptuada la caprichosa Afrodita - no le tenían ninguna simpatía. En cambio, para los combativos romanos, Marte pasó a ocupar un lugar predominante.

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Punto rojoAFRODITA y EROS.

La Venus romana, diosa del amor, había nacido del oleaje de las aguas, en los ríos de Fenicia, y fue transportada a las costas de Chipre sobre una caparazón marina.. Fue adorada en Siria como Astarté y en Caldea como Milita. Para los griegos, habitaba en la isla de Citera. Su enorme poder abarcaba toda la naturaleza, a la cual aportaba la fecundidad y la vida. En el Olimpo, todos los dioses quedaban deslumbrados por su belleza, que no podían resistir ni las diosas más castas como Artemisa y Atenea.

Fue ella que arrojó a Helena de Troya en los brazos de Paris, y la responsable de las pasiones desenfrenadas de Fedra o de Medea. En sus templos ofician cortesanas sagradas, las Hetairas.

Su hermano Eros, el Cupido de los latinos, es un niño juguetón y maligno, cruel y despiadado, que tiraniza a dioses y humanos complaciéndose en jugar con sus víctimas. Fue representado como un niño alado, sumamente hermoso, armado de arco y flechas que inevitablemente atraviesan los corazones. Eros desposó a Psiké (el alma) , joven niña con alas de mariposa, de belleza tierna y delicada que tanto gime y llora encadenada y castigada por Eros, como se acerca a él para abandonarse a las caricias de su divino amante.

Al mito de Afrodita se vinculan las leyendas de Pigmalion y Galatea, de Narciso y muchas otras. Pigmalion, escultor de Chipre, tenía un ideal de mujer que nunca encontró, por lo que se quedó soltero; pero talló en marfil una escultura tan perfecta, que de ella se enamoró. Entonces, Afrodita dio vida a la estatua, que fue Galatea con quien Pigmalion se unió en matrimonio.

Narciso no conocía otro amor que el que tenía por su propia belleza, por lo cual desdeñó el amor que le ofrecía la ninfa Eco, que se refugió en el interior de una caverna donde se consumió de dolor, secándose su cuerpo y evaporándose su sangre, de manera que sólo se conservó su voz escondida entre las piedras y las montañas, desde donde responde a quienes la llaman. Afrodita, para vengar a la ninfa desdeñada, hizo que cuando Narciso se contemplaba reflejado en las aguas, se sintiera presa de un tal enamoramiento de sí mismo que terminó cayendo en ellas, donde murió ahogado. En ese lugar, ha brotado una flor que lleva su nombre, de rara belleza y existencia tan efímera como la del joven adolescente enamorado de sí mismo.

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Punto rojoHADES.

A quien los romanos llamaron Plutón, hijo de Cronos igual que Zeus, su hermano, dejó a sus hermanos los imperios del cielo y las aguas, y optó por reinar en el seno de la tierra, sombrío reinado de la Muerte. Al contrario de los otros dioses, jamás aparece en el mundo de los hombres; permaneciendo encerrado en su palacio infernal, manda ejecutar sus órdenes por medio de las Keres, hijas de la noche, vírgenes aladas que al igual que las Walkirias de la mitología escandinava, se abaten como vampiros sobre los campos de batalla.

Las almas de los muertos son transportadas por Tanatos (el genio de la muerte) o por Hipnos (el genio del sueño), o por el propio Hermes, descendiendo a los Infiernos por las gargantas del río Estigio, un río de aguas negras que desaparece (como ocurre con varios ríos griegos) en las entrañas del suelo. El Estigio desemboca en el Acheron, río infernal que rodea el palacio de Hades. Las almas lo cruzan sobre la barca de Caronte, que percibe un peaje, y penetran en el palacio de Hades por una puerta en que vigila un perro de tres cabezas, bestia pérfida llamada el Cerbero que nunca más les permitirá salir, devorando a los que lo intenten.

En su palacio, Hades preside un tribunal compuesto además por Minos, Radamante y Aqueo, que juzga a los grandes culpables enviándolos a Tartaria, donde padecerán crueles castigos. Allí, las Danaidas, hijas de Danaos rey de Argos, que por orden de su padre devoraron a sus maridos porque un oráculo había prevenido al rey que sería muerto por uno de sus yernos, están condenadas a verter eternamente en un tonel sin fondo, un agua que deben recoger en una fuente inagotable.

Las almas de los justos, son enviadas a los Campos Elíseos, lugares de delicias iluminados por un sol especial, que embellecen bosques de mirtos y rosales, por los cuales atraviesa el río Leteo cuyas aguas hacen olvidar a quienes las beben, todos los males de la vida.

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LA CORTE OLÍMPICA.

Punto rojoLos grandes dioses que ocupan el Olimpo están rodeados de una corte de dioses menores, y divinidades secundarias, que principalmente están encargadas de cumplir sus órdenes, servirlos y de entretener mediante la música y la danza sus interminables horas de la inmortalidad.

Punto rojoTemis, personificación de la justicia, a la vez hermana y esposa de Zeus, es una especie de maestro de ceremonias que convoca el consejo de los dioses, preside los festines, vigila el mantenimiento del buen orden.

Punto rojoLas Horas, hijas de Temis, cuidan las puertas del cielo, y ejecutan una danza permanente. Las tres Gracias, hijas del cielo y de la aurora, Aglaé, la brillante; Eufrosina, alegría del corazón, y Talia, la que hace crecer las plantas, son la fuente de todas las alegrías que hacen que en su presencia todo sea joven, amable y seductor.

Punto rojoIris (el arco en el cielo) es con Hermes la mensajera de Zeus. Ganimedes, adolescente de maravillosa belleza, es encargado en los banquetes de mantener las copas de los inmortales llenas de ambosía; ayudado en esa labor por Hebe, símbolo de la juventud eterna que es privilegio de los dioses.

Punto rojoLas nueve Musas, hijas de Zeus y de Menmosina (la memoria), durante las fiestas de los dioses cantan en tanto Apolo las acompaña con la cítara. Fueron veneradas en la época romana asociadas expresamente con alguna manifestación de las artes o las letras: Clio musa de la historia, Euterpe del arte de la flauta, Talia de la comedia o teatro, Melopea del arte lírico y la tragedia, Terpsícore de la danza, Erato de la poesía, Polimia del arte mímico, Urania de la astronomía, Calíope de la poesía épica y de la elocuencia.

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LOS HÉROES.

Punto rojoUbicados entre los dioses y los hombres, participan a la vez de la divinidad y de los caracteres humanos. Son nacidos de la unión de un dios con un humano; considerándoselos fundadores de los pueblos, los ancestros y las grandes familias, por lo que cada raza, cada ciudad de la Grecia antigua tuvo su héroe protector y todopoderoso. Como ocurre con los Santos del cristianismo, las gentes del pueblo se sientían ligados a ellos de un modo más cercano y familiar.

Punto rojoHERACLES. Símbolo magnífico del hombre en lucha contra las fuerzas de la naturaleza y todo lo que sea malo o cruel, el Hércules de los romanos era hijo de Zeus y de Alcmena. Debiendo siempre obtener el éxito solamente a costa de enormes y sostenidos esfuerzos, sacrificios y abnegación, Heracles debió enfrentar siempre las consecuencias de los celos de Hera.

Todavía en su cuna, debió enfrentar las dos enormes serpientes enviadas contra él por la diosa. Luego de haberse criado educado por los maestros más hábiles, se vio subordinado al rey Euristeo y obligado a obeceder sus órdenes, que le dictaba Hera en busca de venganza. Hubo de cumplir una serie de trabajos prodigiosos, y tuvo éxito luego de haber elegido voluntariamente entre los dos senderos que le mostraban Afrodita y Atenea, la primera hecha de voluptuosidad y la segunda de duras fatigas pero coronada de gloria inmortal.

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Historia de Grecia antigua